El año nuevo chino

El año nuevo chino

Ana Belén Díaz Almela. Graduada en Estudios de Asia Oriental

El Festival de Primavera (春节), más comúnmente conocido como el Año Nuevo Chino, es la celebración del comienzo de un nuevo año según el calendario lunar. Éste se celebra el día de la segunda luna nueva después del solsticio de invierno, por lo que normalmente se celebra entre finales de enero y mediados de febrero. Esta fiesta dura 15 días, finalizando cuando la luna está llena, y, por tanto, es la fiesta más larga en China.

El Año Nuevo en China es una celebración de gran importancia, tanto los días que abarca como los previos a ésta. Por lo que, para comenzar el Año Nuevo con buen pie, los chinos procuran acabar con todos sus asuntos pendientes antes de que acabe el año. Por eso, es en estos días antes del nuevo año que pagan sus deudas y se disculpan con aquellas personas que estuvieran resentidas.

Entre las costumbres previas al Año Nuevo  más generalizadas en China está la limpieza general. Durante gran parte del último mes, los hogares chinos comienzan a prepararse. Mediante la limpieza de la casa y al final dejarlo todo en orden se aseguran de que no quede ni una pizca de mala suerte para cuando comience el nuevo año. Pero la limpieza no se queda solo en las casas, incluso parques y plazas también se limpian para estas fechas.

Durante el Año Nuevo Chino, el color predominante en China es el rojo. Se piensa que el color rojo atrae la buena suerte y repele los malos espíritus, algo bastante propicio para comenzar el nuevo año. También hay colores que se evitan, como el blanco, ya que se identifica con la muerte y el luto. Es por eso que decoraciones y elementos típicos del Año Nuevo se caracterizan por su color rojo.

Una de las costumbres del Año Nuevo chino es escribir poemas sobre la primavera o deseando buena suerte para el nuevo año. Estos poemas, que se conocen como chunlian (春联) se escriben verticalmente en trozos de papel rojo, que luego se colgarán en las puertas de las casas antes de que comience el año. Según la leyenda, un terrible monstruo llamado Nian, el que poseía una boca enorme con la que podía comerse a varias personas a la vez, bajaba de las montañas para atormentar a los campesinos. Un anciano les dijo a los demás que tiraran petardos, tocaran los tambores y quemaran bambú para espantar al monstruo. Y así lo consiguieron. De este modo, hasta el día de hoy, los chinos tocan los tambores y el gong, tiran gran cantidad de petardos y decoran sus casas con rojo para mantener alejado al monstruo.

Otro elemento decorativo bastante común durante el Año Nuevo es el papel recortado. Estos se consiguen doblando varias veces un trozo de papel y luego se realiza el diseño con unas tijeras. La técnica ha evolucionado tanto que existen verdaderas obras de arte de papel recortado. Uno de los diseños típicos pueden ser los murciélagos, porque en chino es homónimo de buena suerte. Otras decoraciones también pueden ser sobre peces, homónimo de abundancia, los animales del zodiaco chino o el Dios de la Riqueza.

Algo también bastante recurrente durante el Año Nuevo es el carácter chino fu (福), que significa felicidad, colocado en puertas, sobres e incluso pósters. Suelen colocarlo bocabajo, ya que “fu del revés” en chino se pronuncia de un modo similar a “fu llega”, de modo que se representa la idea de que la felicidad llegue a nosotros.

Durante el Año Nuevo, en los hogares chinos se cuelgan coloridos pósters en los que aparecen uno o varios niños regordetes, los que se conocen como nianhua (年画). Los nianhua han existido durante siglos en China como parte del folclore tradicional y como símbolo de buena suerte. Los bebés en los nianhua se representan de manera muy idealizada, y suelen ir acompañados de peces o rodeados de flores como peonías, flores de melocotón o flores de loto. Estas flores tienen significados bastante positivos para los chinos como abundancia, longevidad y belleza.

Como en cualquier fiesta, durante el Año Nuevo se cocinan platos típicos, algo que en China también encierra un importante significado. En algunos casos, los nombres de las comidas hacen referencia a los deseos para el nuevo año, como es el caso del pescado y de las empanadillas. El día anterior al fin de las celebraciones del Año Nuevo, en todas las casas se cocina comida suficiente para dos días para que de este modo los cuchillos, las tijeras y demás herramientas afiladas se puedan guardar, ya que si éstas se dejan fuera podrían “cortar la buena suerte de la familia”. Aquellas comidas con forma redonda también son preferidas durante el Año Nuevo debido a su vinculación con las ideas de “completo”, “monedas” y “luna llena”. Las empanadillas o jiaozi (饺子) es otro plato típico de Año Nuevo porque simbolizan buenos deseos para la familia con respecto a su descendencia.

En la cultura china siempre se ha recalcado la importancia de los lazos familiares y aquellos con las amistades. Es por eso que el Año Nuevo es una ocasión especial en la que toda la familia se reúna, lo que provoca llamativas aglomeraciones cuando todo un país quiere regresar a sus pueblos natales al mismo tiempo.

El día de Año Nuevo se realiza el bainian (拜年), en el que se visitan a mayores y conocidos para felicitarles la entrada al nuevo año. Además, se obsequia a familiares y amigos con regalos y los niños reciben dinero en sobres rojos por parte de los mayores, también conocidos como hongbao (红包). Durante la Nochevieja, después de la cena familiar, los chinos juegan a juegos de mesa como las cartas o el xiangqi (象棋), el ajedrez chino, y de fondo en la televisión se emite a nivel nacional La Gala de Año Nuevo (春节联欢晚会). Durante el tercer día del Año Nuevo, las familias aprovechan para visitar las tumbas de los difuntos. En el quinto día de las celebraciones de Año Nuevo algunos comercios abren sus puertas, ya que éste es el periodo común de vacaciones nacionales, pero no todo el mundo tiene la suerte de disfrutar de dos semanas enteras de vacaciones.

Durante estos días es común que las celebraciones se continúen en espacios comunes como plazas o parques. Y una de las características de esta fiesta es la danza del dragón (舞龙), en la que un grupo de bailarines, normalmente 9, simulan el comportamiento y los movimientos característicos de un dragón. Los dragones son unas criaturas que atraen la buena suerte, la prosperidad y la fertilidad.

El último día de los festivos, con la primera luna llena del año, se celebra el conocido Festival de las Linternas. Es otra celebración en la que la familia se reúne y comen pastelillos redondos de arroz glutinoso o yuanxiao (元宵). Estos simbolizan la unidad y la idea de “mantenerse unidos como familia”.

Ana Belén Díaz Almela. Graduada en Estudios de Asia Oriental

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